UN AÑO SIN SAUL BELLOW
El pasado día 6 de este mes se cumplió un año desde la muerte del escritor judío norteamericano, que hizo de Chicago su territorio de creación personal. Todavía resuena la frase que Philip Roth le dedicó en aquel momento:
La columna vertebral de la literatura estadounidense del siglo XX fue proporcionada por dos escritores: William Faulkner y Saul Bellow. Juntos son el Melville, Hawthorne y Twain del siglo XX.
Ediciones [!]Debols!llo ha estado recuperando este año los títulos más importantes de Saul Bellow. La Editorial Destino los había publicado en origen años atrás, pero fueron quedando descatalogados. Alfaguara, por su parte, también editó los Cuentos reunidos de Bellow, junto con Ravelstein y La verdadera.
Un consejo de navegantes. Si queréis homenajear a Bello de la mejor forma en que un lector puede hacerlo (es decir, leyéndolo), recomiendo ir a la librería más próxima en busca de sus libros. Pero no intentéis localizarlos a través de la web de Ediciones [!]Debols!llo, del grupo Grijalbo. Se trata de una web que tarda en ser actualizada, además de que su buscador resulta de lo más frustrante. Es deseable que sus programadores corrijan todos estos defectos.
Finalmente, siempre resulta mucho más agradable el contacto directo con los libros en sus dependencias, bien sea en una gran superficie comercial, bien en una librería de toda la vida.
Para los lectores de Murcia, hay que decir por último que no hay mucho de Bellow disponible en nuestra Biblioteca Regional. En cambio, si se consulta por Internet su catálogo, y observamos que existen hasta 7 copias de El código Da Vinci de Dan Brown --una en inglés--. Quizás sea un libro de mayor demanda, pero opinamos que la Biblioteca Regional de Murcia todavía está falta de obras de otra urgencia. Espero que pronto Saul Bellow esté mucho más disponible en esta biblioteca, además de en muchas otras de mi Región. Puede ser compatible atender a la moda del best-seller de Dan Brown y que lectores interesados en los autores de los que esta bitácora habla encuentren también estos títulos de referencia a su disposición. La carencia contraria no puede ser más que flagrante.
