LOS NARRADORES NO COMPLACIENTES CON EL 'AMERICAN DREAM'
Llámalo sueño.
La literatura norteamericana de la segunda mitad siglo XX que agrupa a escritores como Saul Bellow, Bernard Malamud, I. B. Singer, Cynthia Ozick, J. D. Salinger, John Updike, Toni Morrison, Philip Roth y algunos otros, comenzó así. Con la historia del niño David --en gran parte autobiográfica-- que Henry Roth publicó en los años treinta, y que tiene un título de tan sugerente resonancia.
Luego han seguido muchas otras voces. Pero esta primera ya era tan conmovedora como desmitificante. La huella de esta inmensa fue la de un surco labrado tan larga y hondamente, que en su estela fueron apareciendo todos los nombres que constan arriba.
Ha sido una generación fértil, la más importante en Estados Unidos desde la que Gertrude Stein denominó como Generación Perdida (John Steinbeck, Ernest Hemingway, William Faulkner...). Muchos de sus autores han resultado galardonados con el Premio Nobel de Literatura (Bellow y Morrison, por ejemplo), y Philip Roth es eterno y ejemplar candidato del mismo --debería recibirlo a no mucho tardar--.
Lo que esta bitácora pretende es ser un espacio informativo acerca de la actualidad editorial de estos autores. Con el tiempo, además, existe la ambiciosa pretensión de que fuese creciendo para ir abarcando cada vez más posibilidades: no sólo informar sobre asuntos venideros que estén relacionados con los escritores de los que hablamos, sino también ir construyendo un espacio en donde los conozcamos más a fondo trabajando sus libros. Es decir, dando un panomarama de la literatura norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, con espacios para la bibliografía de los estudios, críticas y diferentes lecturas que se han hecho, tanto profesionales como a nivel personal, de las novelas más importantes que nos han regalado desde Henry Roth en adelante. Echando un vistazo no sólo al presente e inmediato futuro de estas voces narradoras, sino, además, al pasado que ellos también levantaron en la vertiente posterior de nuestra memoria.
El trabajo --la literatura-- merece la pena. No sólo conoceremos mejor a unos cuantos narradores profesionales y a sus libros. También nos conoceremos mejor el mundo y a nosotros mismos. Al fin y al cabo, de ambas cosas es de lo que nos hablan los padres de Augie March, Beloved o Zuckerman.

Rutigher dijo
Gran idea de tema! yo soy muy de los escritores que has puesto (de algunos no he leído nada). Henry Miller decía que América era 'una pesadilla con aire acondicionado'. Es una gran definición de uno de los grandes genios hartos de su gran país.
6 Abril 2006 | 12:36 PM